jueves, 28 de junio de 2012

prende la luz

prende la luz
de la memoria y sal


Prende la luz, tapa la calle ya,
que andan reunidos los coyotes
y aquí en el sur el alba traerá
una lluvia sin fin
al final de la noche.
prende la luz de la memoria y sal

Ismael Serrano

Con todo lo que está pasando en Paraguay, no podía pasar por alto la fecha de ayer (la idea era postear anoche pero no pude, en fin, nunca es tarde) y tener presente aquel 27 de junio
Si bien en esa fecha yo estaba por algún otro lugar del cosmos, está en la memoria colectiva de mi familia, de mis allegados y me acompaña no como un "karma" sino como un aviso de que siempre hay que estar alerta.
Fuerza y luz para los pueblos.

martes, 26 de junio de 2012

es hora


El invierno llegó sin que lo hubiera notado.
Se acurrucó al mediodía en el banco de la plaza.
El calor del sol traspasó su cuerpo, como si quisiera llegar a su más profundo interior. Se desprendió la campera y suspiró.
El invierno llegó sin que lo hubiera notado.
El otoño ya le estuvo avisando que es necesario despojarse de todo. Pero despojarse con sabiduría, como los árboles que casi cadavéricos, sostienen sus últimas hojas como si fueran preciadas joyas y dejan que el viento se las lleve para engalanar de colores los suelos.
Esta es la época del año en que todo te indica que te protejas, que te cuides.
El frío y el viento te avisan que es necesario cubrirse, te invitan al resguardo, a pensar en la cama caliente, en una taza de sopa, en una tarde junto al fuego en compañía de un libro.
Te hace consciente de quienes no tienen esa oportunidad, de los que duermen en la calle, de los que no saben si sobrevivirán a la próxima mañana.
El invierno es gran maestro de lo oscuro, de las noches inmensas que comienzan ya en mitad de la tarde. Noches para soñar mucho, para pensar, para preguntarse.
Y mañanas donde el sol –cuando aparece- es un gran regalo que quiere colarse hondo y llegar a nosotros para decir “Estoy presente”.
El invierno llegó. Ya es hora de notarlo.
Se levantó, subió el cierre de su campera y aspiró fuerte, anticipando el perfume del café caliente que pronto tendría en sus manos.

lunes, 18 de junio de 2012

monocromo del ser

 Miró las baldosas del pasillo y se perdió en la secuencia: blanca -negra-blanca-negra... Volvió la mirada hacia el monitor. El cursor aún parpadeaba sobre la pantalla en blanco.
Se frotó las manos heladas. Tomó la taza. El café que ya había recalentado se había vuelto a enfriar.
Sobre el escritorio, el libro de Leo Buscaglia estaba marcado en la página 126 "¿Qué es lo que no somos? No somos nuestro cuerpo. No somos nuestra educación. No somos entes físicos. No somos nuestras sensaciones. No somos nuestras percepciones. No somos nuestro poder..."
Entonces.. ¿qué es lo que somos? escribió. Y le surgieron un montón de frases hechas: Somos piezas dentro de este puzzle de la historia. Somos uno con la humanidad. Somos los protagonistas de nuestro destino, los hacedores del presente, los inspiradores del futuro.
Parezco uno de esos libros que se proclama de autoayuda. Esos que he leído tantas veces buscando alicientes y no respuestas.
Sin dudarlo borró la pregunta inicial y digitó : ¿Quién soy?.
Sus dedos cobraron vida propia y tras escribir de un tirón miró una vez más la secuencia infinita blancas-negras-blancas-negras-blancas.
Sonrió al ver lo que sus voces le decían.
Sus voces... y el cursor, al final de la última frase, titilando, expectante pidiendo más.


miércoles, 13 de junio de 2012

la belleza

Arriba en el cielo, las golondrinas trazaban lazos, volaban haciendo curvas y quiebros, se precipitaban de un lado a otro, giraban y giraban, pero siempre con perfecto dominio, como si estuvieran sostenidas por elásticos;
 y las moscas que subían y bajaban, el sol tocando ahora una hoja, otra después, burlón, deslumbrándola con oro suave en un gesto de buen humor; y de vez en cuando una campana, resonando divinamente en las briznas de hierba…
Todo esto, aun siendo tranquilo y razonable, aun estando constituido por cosas ordinarias, era ahora la verdadera belleza, eso era la verdad. 
La belleza estaba en todas partes.

Virginia Woolf

jueves, 7 de junio de 2012

entremos


Aprovechemos el otoño
antes de que el invierno nos escombre
entremos a codazos en la franja del sol
y admiremos a los pájaros que emigran

Mario Benedetti

foto cortesía de Norma Rodríguez (la quiero mucho, señora!)

viernes, 1 de junio de 2012

esas ganas de vivir


Si queremos empezar
a construir la paz
un ladrillo hay que llevar;
una flor un corazón,
una porción de sol,
y estas ganas de vivir...
La colina hay que subir,
nada es sencillo aquí,
y ante todo está el dragón
con su fuego intentará
parar la construcción
pero habrá una solución
Una flor un corazón,
una porción de sol,
y estas ganas de vivir...
 Victor Heredia
 
 
La cooperativa de vivienda donde tengo el gusto de habitar cumplió hace unos días  
cinco años de inauguración.
Cada vez que llego de trabajar y las miro (y me sonrojo cuando escucho a veces en 
la parada del bus comentarios de “viste que preciosas que quedaron esas casitas..”) 
pienso que los ladrillos son un montón de manos. 
Las manos de mis compañeros, que aplaudían para hacer barullo en el Ministerio de 
Vivienda para que salieran los préstamos para construir y para sacarnos el frío en 
las noches intensas de invierno haciendo vigilias.
Las manos de mis compañeros, que sacrificaron horas de sueño y tiempo con su familia 
para estar como mínimo 21 horas por semana metidos en la obra, llenando carretillas 
de arena, preparando material para los albañiles,cargando ladrillos, cortando tablas,
soldando escaleras…
Las manos de mis compañeros que se pasaban el mate, en las guardias alternadas, algunos 
días de 18 a 24 hs y otros de 00 a 06.
Las manos de mis compañeros firmando papeles, haciendo trámites, pagando al banco, a 
los proveedores, haciendo acuerdos y negociando mejores precios.
Las manos de las otras cooperativas amigas que ofrecieron suapoyo en jornadas solidarias 
para los últimos tramos de la obra que fueron agotadores.
Y también...
Las manos de mis compañeros, que te traían un justificativo médico salido de no sé donde 
para laburar menos. 
Las manos de mis compañeros que en las asambleas cuando traías una propuesta de compra 
o una idea de mejorar, te la tiraban abajo sinproponer nada mejor.
Las manos de mis compañeros que en las guardias en vez de custodiar el terreno se echaban 
a dormir dejando a la cooperativa en riesgo de robo.
Están las manos de todos… de los que suman, de los que restan, 
de los que multiplican y los que dividen. 
Creo que es verdad lo que dicen: “las cooperativas son para todos, pero no todos 
son para las cooperativas”.
Algunos recibieron la llave de su casa y se metieron dentro…y si te he visto alguna vez, 
no me acuerdo. 
Y algunos otros, cinco años después, aún seguimos luchando contra “el dragón”; 
el dragón de la indiferencia, del individualismo, del conformismo… 
Pero no soy quién para decirle a alguien que debería ser  como yo creo. 
Y si todas las personas tuvieran que ser como yo quisiera, el mundo sería 
un aburridísimo desastre. 
Así que haciendo mucho o poco, mal o bien, con gusto o disgusto, cada mano se unió 
en cada ladrillo de lo que hoy es nuestro hogar.
Salud, compañeros!.
 
Foto cortesía... no se sabe bien.. si de mi madre o mi hermana. 
Esta vez me tocó estar del otro lado de la cámara :)