domingo, 14 de octubre de 2012

aquel 12 de octubre

¿Cristóbal Colón descubrió América en 1492? ¿O antes que él la descubrieron los vikingos? ¿Y antes que los vikingos? Los que allí vivían, ¿no existían?
Cuenta la oficial que Vasco Núñez de Balboa fue el primer hombre que vio, desde una cumbre de Panamá, los dos océanos. Los que allí vivían, ¿eran ciegos?
¿Quiénes pusieron sus primeros nombres al maíz y a la y al tomate y al chocolate y a las montañas y a los ríos de América? ¿Hernán Cortés, Francisco Pizarro? Los que allí vivían, ¿eran mudos?
Nos han dicho, y nos siguen diciendo, que los peregrinos del Mayflower fueron a poblar América. ¿América estaba vacía? 
 

bandera wiphala emblema de los pueblos originarios
 Como Colón no entendía lo que decían, creyó que no sabían hablar.
Como andaban desnudos, eran mansos y daban todo a de nada, creyó que no eran gentes de razón.
Y como estaba seguro de haber entrado al Oriente por la puerta de atrás, creyó que eran indios de la India.
Después, durante su segundo viaje, el almirante dictó un acta estableciendo que Cuba era parte del Asia.
El documento del 14 de junio de 1494 dejó constancia de que los tripulantes de sus tres naves lo reconocían así; y a quien dijera lo contrario se le darían cien azotes, se le cobraría una pena de diez mil maravedíes y se le cortaría la lengua.
El notario, Hernán Pérez de Luna, dio fe.
Y al pie firmaron los marinos que sabían firmar.
Los conquistadores exigían que América fuera lo que no era. No veían lo que veían, sino lo que querían ver: la fuente de la juventud, la ciudad del oro, el reino de las esmeraldas, el país de la canela. Y retrataron a los americanos tal como antes habían imaginado a los paganos de Oriente.
Cristóbal Colón vio en las costas de Cuba sirenas con caras de hombre y plumas de gallo, y supo que no lejos de allí los hombres y las mujeres tenían rabos.
En la Guayana, según sir Walter Raleigh, había gente con los ojos en los hombros y la boca en el pecho.
En Venezuela, según fray Pedro Simón, había indios de orejas tan grandes que las arrastraban por los suelos.
En el río Amazonas, según Cristóbal de Acuña, los nativos tenían los pies al revés, con los talones adelante y los dedos atrás, y según Pedro Martín de Anglería las mujeres se mutilaban un seno para el mejor disparo de sus flechas.
Anglería, que escribió la primera historia de América pero nunca estuvo allí, afirmó también que en el Nuevo Mundo había gente con rabos, como había contado Colón, y sus rabos eran tan largos que sólo podían sentarse en asientos con agujeros.
El Código Negro prohibía la tortura de los esclavos en las colonias francesas. Pero no era por torturar, sino por educar, que los amos azotaban a sus negros y cuando huían les cortaban los tendones.
Eran conmovedoras las leyes de Indias, que protegían a los indios en las colonias españolas. Pero más conmovedoras eran la picota y la horca clavadas en el centro de cada Plaza Mayor. 
Muy convincente resultaba la lectura del Requerimiento, que en vísperas del asalto a cada aldea explicaba a los indios que Dios había venido al mundo y que había dejado en su lugar a San Pedro y que San Pedro tenía por sucesor al Santo Padre y que el Santo Padre había hecho merced a la reina de Castilla de toda esta tierra y que por eso debían irse de aquí o pagar tributo en oro y que en caso de negativa o demora se les haría la guerra y ellos serían convertidos en esclavos y también sus mujeres y sus hijos. Pero este Requerimiento de obediencia se leía en el monte, en plena noche, en lengua castellana y sin intérprete, en presencia del notario y de ningún indio, porque los indios dormían, a algunas leguas de distancia, y no tenían la menor idea de lo que se les venía encima.
Hasta no hace mucho, el 12 de octubre era el Día de la Raza.
Pero, ¿acaso existe semejante cosa? ¿Qué es la raza, además de una mentira útil para exprimir y exterminar al prójimo?
En el año 1942, cuando Estados Unidos entró en la guerra mundial, la Cruz Roja de ese país decidió que la sangre negra no sería admitida en sus bancos de plasma. Así se evitaba que la mezcla de razas, prohibida en la cama, se hiciera por inyección.
¿Alguien ha visto, alguna vez, sangre negra?
Después, el Día de la Raza pasó a ser el Día del Encuentro.
¿Son encuentros las invasiones coloniales? ¿Las de ayer, y las de hoy, encuentros? ¿No habría que llamarlas, más bien, violaciones?
Quizás el episodio más revelador de la historia de América ocurrió en el año 1563, en Chile. El fortín de Arauco estaba sitiado por los indios, sin agua ni comida, pero el capitán Lorenzo Bernal se negó a rendirse. Desde la empalizada, grito.
¡Nosotros seremos cada vez más!
¿Con qué mujeres? –preguntó el jefe indio.
Con las vuestras. Nosotros les haremos hijos que serán vuestros amos.
Los invasores llamaron caníbales a los antiguos americanos, pero más caníbal era el Cerro Rico de Potosí, cuyas bocas comían carne de indios para alimentar el desarrollo capitalista de Europa.
Y los llamaron idólatras, porque creían que la naturaleza es sagrada y que somos hermanos de todo lo que tiene piernas, patas, alas o raíces.
Y los llamaron salvajes. En eso, al menos, no se equivocaron. Tan brutos eran los indios que ignoraban que debían exigir visa, certificado de buena conducta y permiso de trabajo a Colón, Cabral, Cortés, Alvarado, Pizarro y los peregrinos del Mayflower   Eduardo Galeano  Elegí este texto de Eduardo que creo que da para pensar.Lamento si hiere la sensibilidad de los hermanos del otro lado del océano que doy fe lamentan los hechos acontecidos en la conquista americanaComparto además con ustedes una canción difundida por los seguidores de las tradiciones de los pueblos originiarios con la esperanza de futuros donde las conquistas sean vencidas por los encuentros. 

"Tamborcito, tamborcito ayudame a cantar 
Tamborcito, tamborcito ayudame a cantar 
Para que salga la voz 
Para que salga la voz,  
y que llegue a donde tenga que llegar 
Al corazón de mi hermano 
Al corazón de mi hermana 
Al corazón del espíritu
al corazón
al corazón"




28 comentarios:

  1. EXCELENTE, MI QUERIDA HERMANITA ROMINA, ME GUSTA MUCHO... GRACIAS POR COMPARTIR.

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  2. A mí no me ofendes.
    Este texto me parece magnífico.
    Lo que lo hicieron los "descubridores" fue una auténtica monstruosidad.

    Besos.

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    1. Es una enseñanza grande de la historia que me parece que no hay que dejar pasar.
      Es bueno saber que no te ofendí.
      Gracias por la consideración
      besos

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  3. Sí, entiendo cómo un texto escelente
    Invitación

    Yo soy brasileño, y tengo un blog, muy simple.
    Estoy lhe invitando a visitar-me, y se posible, seguimos juntos por ellos.
    Fuerza, Alegría y Amizad.
    Ven acá, y, deja, un comentario.

    http://www.josemariacosta.com

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    1. Obrigada José pelo convite
      eu já te visitei ;)

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  4. Increíble entrada, me parece interesante que se empiece a contar la historia como es, que aquí había una civilizacion, que se robo, mato y esclavizo a muchos pueblos. Que tengas un excelente semana

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    1. Algún día se tiene que escuchar la voz de los vencidos. Reconociendo los errores del pasado es como me parece que se puede construir mejor el futuro
      Buena semana para vos también
      cariños

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  5. Excelente elección, que buen texto de Galeano. Los pocos españoles con los que he hablado siempre se han lamentado de esto cuando salía el tema. Obviamente no tienen la culpa de cosas que pasaron hace quinientos años, pero es hora de aprender (y enseñar) que lo de 1492 no fue un descubrimiento, y que lo que vino después no fue un intercambio. Será cuestión de tiempo para que se reconozca esta historia como realmente fue, supongo.

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    1. A mi me pasa igual, he conocido europeos (no hay que encasillar solo a los españoles... empezando por el propio Colón -que era genovés- que lamentan las atrocidades. Sin embargo, el texto no es para culpar ni acusar, es para que los propios americanos seamos conscientes de nuestra propia historia. Aún queda mucho por hacer y hoy día hay muchos americanos explotando de sobremanera a sus propios hermanos.
      Un gusto verte por acá.
      saludos

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  6. Coincido plenamente con Toro Salvaje. Yo no me considero ni conquistador ni colonizador ni siquiera me gustaría ser decendiente de semejantes monstruos. Me parece aberrante lo que hicieron y no es digno del orgullo de nadie que tenga dos centimetros de cerebro. Magnifica entrada, me uno a tu grito de protesta. Un beso.

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    1. Gracias estimado por la empatía.
      Que los errores nos ayuden a crecer y ser mejores.
      Un abrazo

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  7. Qué gran elección ese texto de Galeano, Romina... De verdad que tiene mucha pero mucha razón lo que dice.
    Espero que, como decís vos un poquitín más arriba, los errores nos ayuden a crecer y a ser mejores...

    ¡Beso grande!

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    1. a pesar de muchas cosas, yo tengo fe en los humanos, esos bichitos que cuando quieren pueden ser mucho mejores.
      besote N

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  8. Joder, pues a mí si que me has tocado, tía, hala, que yo no me he metido contigo... ;)

    Si querés te cuento lo que hicieron los portugueses en Brasil, pero lo debes saber o imaginar.

    Un beso.
    HD

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    1. los portugueses, los españoles, los ingleses... y después los criollos y la historia sigue...
      de esas mezclas y desencuentros hemos salido...
      Uf no me quiero ni imaginar una de tus historias de portugueses antes de ir a dormir..!

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  9. es claro...saber sobre nuestra propia historia, una sóla América
    desde Magallanes hasta Méjico, a quién dejé colgado...
    grandísima la parte de los mitos según Sir Raleigh y otros.
    Ahora bien, es TU escritura la que logra el sentimiento, o al menos
    llegar hasta el texto de Galeano.
    Besos che

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    1. bien dicen que la historia se va construyendo segundo a segundo... nosotros también somos parte, cada uno con su grano de arena.
      besos guri

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  10. http://matineededepravados.blogspot.com.ar/2010/08/indomita.html

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  11. somos tantos los que te amamos Eduardo!
    Besitos Romina.

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  12. Muy bueno el texto, muy interesante, comparto muchas cosas, más allá de que los indios realizaban sacrificios humanos entre otras cosas, pero sería para otro momento.

    Saludos.

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    1. Cierto,
      algunos hacían sacrificios, dominaban a pueblos más pequeños... el imperio incaico sin ir más lejos se vino a pique por la guerra de poder entre hermanos.
      No era mi intención dar la imagen de que los pueblos originarios americanos eran un montón de angelitos. Es buena tu acotación para tener en cuenta que no todo es blanco ni todo es negro.
      La seguimos en otra oportunidad.
      saludos!

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  13. Muito interessante e esclarecedor o texto amiga Romina. Quero compartilha-lo também.
    Abraços.

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  14. Me ha impresionado.
    La Verdad no puede ofender,
    Abrazos,
    m.i.

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    1. "con libertad no ofendo ni temo" decía nuestro prócer José Artigas.
      Gracias
      abrazos

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